Un elevador vacío cuesta lo mismo que uno ocupado.
La cita de las dos no se presenta. Tu mecánico está ahí, los costes siguen corriendo y ya es tarde para llenar el hueco. Cuatro ausencias al mes son más de media jornada que regalas sin más.
Vendes tiempo, y el tiempo no se guarda.
A diferencia de los recambios, una hora de taller no se puede devolver a la estantería. Una franja que se queda vacía se pierde para siempre. Y aun así es el coste que menos se vigila, porque no aparece en ninguna factura.
La mayoría de las ausencias no son mala voluntad. La gente lo olvida, recuerda mal la fecha o de repente no puede salir del trabajo esa mañana. Un mensaje el día antes resuelve la mayor parte.
La segunda mitad de la solución es llenar el hueco. Alguien que venía la semana siguiente muchas veces prefiere adelantarlo.
- Una hora vacía en el elevador te cuesta la tarifa horaria completa de ese puesto.
- Tu mecánico está parado mientras hay clientes en lista de espera.
- Quien no se presenta rara vez vuelve a reservar por su cuenta.
Qué hace el sistema.
Evitar lo evitable y llenar lo que se libera igualmente.
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01
Confirmar al reservar
Justo después de fijarla, el cliente recibe la cita por escrito: fecha, hora, qué se hace, cuánto dura y qué debe traer.
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02
Recordar el día antes
Un mensaje corto preguntando si sigue viniendo bien. Justo esa pregunta da a la gente margen para decir que no le va bien, en vez de simplemente no aparecer.
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03
Cambiar es más fácil que no aparecer
Quien no puede recibe enseguida dos alternativas. Una cita cambiada es trabajo que se conserva, una ausencia es trabajo que desaparece.
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04
La franja liberada pasa a la lista
En cuanto algo se libera, se ofrece a clientes que están más adelante en el planning o que estaban en lista de espera.
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05
Quien aun así no viene recibe un mensaje
Sin reproche, solo la pregunta de si quiere una fecha nueva. Eso evita perder a un cliente que no vuelve por vergüenza.
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06
Las cifras del mes
Cuántas citas, cuántas cambiadas, cuántas ausencias, cuántos huecos vueltos a llenar.
Una conversación que sale de aquí.
Un ejemplo, no la grabación de un cliente. El tono lo pones tú, este es el nuestro.
Horas que si no regalas.
Menos huecos
La mayoría de las ausencias son olvidos. Un mensaje el día antes elimina buena parte.
Cambiar en vez de perder
Un cliente que no puede y lo dice a tiempo no es una pérdida. Solo es otro día.
Huecos que se llenan solos
Una mañana que se libera se ofrece a quien ya estaba esperando. Eso es trabajo que si no habrías hecho la semana siguiente.
Calma en el planning
Tu jefe de taller sabe por la mañana qué viene, en vez de descubrirlo cuando no viene.
No es una ayudita suelta.
Este agente está unido a todo lo que se planifica. Cada cita que sale de otro flujo pasa por aquí para la confirmación y el recordatorio.
- Planificación del tallerAporta las citas y asume la fecha cambiada.
- Recordatorio de ITVSe asegura de que las inspecciones reservadas se presenten de verdad.
- Coche de cortesíaResuelve el problema de transporte que a veces es la razón real.
Lo que este agente no hace.
- No cobra nada por no presentarse. Esa es tu política, no la suya.
- No llama. Con alguien sin número de móvil esto no funciona.
- No insiste con quien no responde dos veces.
- Solo llena un hueco con clientes que ya tenían cita o que se han apuntado.
Cuenta tus horas vacías durante un mes.
Veinte minutos con tus propias cifras. Enseñamos qué haría este flujo en tu taller, o por qué conviene más empezar por otro.
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