Dos semanas al año no das abasto. El resto del año el almacén está lleno.
Todos llaman la misma semana y todos quieren el sábado. Quien contacta a sus clientes de neumáticos tres semanas antes reparte esa misma facturación en un mes y le queda tiempo para el trabajo que da más.
El pico más previsible de tu año, y cada año sin preparar.
En octubre y en abril pasa lo mismo. La primera helada nocturna o la primera semana de calor, y entonces todos llaman a la vez. Tu mostrador se llena, el teléfono no para y tienes que mandar a la gente a dentro de dos semanas.
Mientras tanto tu almacén está lleno de neumáticos de clientes de los que tienes los datos. Lo único que falta es alguien que los contacte uno a uno desde mediados de septiembre.
Un cambio de neumáticos no es mucha facturación en sí. Pero es el momento en que ves el coche, mides la profundidad del dibujo y vendes el siguiente juego.
- Dos semanas de caos en vez de cuatro semanas de trabajo repartido.
- Los clientes a los que tienes que rechazar se van al taller rápido de la esquina.
- Neumáticos que llevan dos temporadas en tu almacén, de clientes que ya no vienen.
Qué hace el sistema.
La misma facturación, repartida en un mes en vez de en dos semanas.
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01
Tu fichero de neumáticos como lista
Aparece todo aquel de quien guardas neumáticos. Es una lista que ya tienes y que normalmente no hace nada.
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Contactar antes de que empiece el pico
Desde mediados de septiembre y mediados de marzo salen mensajes, repartidos por semanas. Tú decides cuántos al día, para que tu planning lo aguante.
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03
Ofrecer una fecha, no pedir que llamen
Dos momentos concretos en el mensaje, uno de ellos entre semana. Eso quita presión al sábado.
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04
Dibujo y estado incluidos
Si sabes que un juego está casi gastado, eso figura en el mensaje. Ese es el momento natural para hablar de neumáticos nuevos.
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05
Vaciar el almacén
A los clientes cuyos neumáticos llevan dos temporadas guardados se les pregunta si todavía los quieren. Eso ahorra espacio y discusiones.
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El pico repartido
Ves cuántos cambios hay reservados por semana, para detectar a tiempo si se desequilibra.
Una conversación que sale de aquí.
Un ejemplo, no la grabación de un cliente. El tono lo pones tú, este es el nuestro.
Los mismos clientes, menos caos.
El pico se convierte en un periodo
Cuatro semanas de trabajo repartido en vez de dos semanas en las que tienes que rechazar gente.
Llenar entre semana
Al ofrecer primero franjas entre semana, quitas presión al sábado.
Vender neumáticos en el momento justo
El cambio es el único momento en que ves la profundidad del dibujo. Tener esa conversación es más fácil si ya estaba en el mensaje.
Tu almacén se vacía
Los juegos de clientes que ya no vienen se recogen o se retiran. Eso libera espacio que necesitas.
No es una ayudita suelta.
Este es un flujo de temporada que se activa dos veces al año. Como está en el mismo sistema, sabe quién ha pasado mientras tanto por otra cosa.
- Planificación del tallerSe asegura de que los cambios no caigan todos la misma mañana.
- RevisiónCombina el cambio con una revisión si esta toca pronto de todos modos.
- Citas no presentadasConfirma y recuerda, porque en una semana cargada un hueco sale aún más caro.
Lo que este agente no hace.
- No vende neumáticos ni menciona precios que tú no hayas fijado.
- No valora si un neumático sigue bien. Eso lo mide tu mecánico.
- No tira ningún neumático almacenado. Solo lo pregunta.
- Sin un fichero que indique quién tiene qué neumáticos guardados, hay poco a quien contactar.
Empieza en septiembre. No en la semana de la helada.
Veinte minutos con tus propias cifras. Enseñamos qué haría este flujo en tu taller, o por qué conviene más empezar por otro.
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